El desarrollo de la identidad visual de Karrots parte de su trabajo como event planner de conciertos enfocados en la promoción de bandas emergentes de pop, indie, rock y punk. Tras analizar su universo visual, se definió una propuesta gráfica influenciada por la cultura underground de los 80 y 90, combinando ironía, caos visual y un enfoque nostálgico y desenfadado. De esta manera, la identidad se articula alrededor de la customización de elementos icónicos de ambas décadas mediante stickers, obteniendo un resultado grunge y cute que conecta con la energía de la música alternativa y el carácter de la marca.